La terquedad de Aminatou

Una menuda mujer llamada Aminatou Haidar ha dejado una vez más en evidencia al gobierno de J.L. Rodríguez Zapatero debido a su “cabezonería” de no abandonar la huelga de hambre en la que se encuentra desde que le fue rechazada la entrada a su país, el Reino de Marruecos, cuando regresaba de Nueva York después de recibir un premio por su labor en defensa de los Derechos Humanos y el bienestar del pueblo saharaui. El ministro Moratinos “está perplejo” debido al rechazo por parte de la marroquí de todas las ofertas realizadas por su despacho para que acceda a suspender la huelga de hambre que mantiene en protesta por el atropello de las autoridades de su país.

El gobierno español lo ha intentado por todos los medios: ofreciendo otorgarle pasaporte español, acogerla como refugiada política, todo menos el “capricho” de que se le permita la entrada en el país del cual es nacional Haidar. Y es que Moratinos – y su jefe Rodríguez Zapatero – parecen tenerle verdadero terror a ese ejemplo de demócrata y adalid de las libertades llamado Mohamed VI, rey de Marruecos, y ello les impide asumir la defensa de derechos que son universales y que son pisoteados por el monarca marroquí no sólo en la persona de Haidar si no en la de miles de ciudadanos marroquíes.

En Cuba los disidentes y perseguidos por el régimen fidelista son ignorados en cada visita que realiza Moratinos a la isla, en Venezuela el canciller español alaba el clima de libertades públicas que según él garantiza su amigo Hugo Chávez, en Guinea estrecha lazos y apoyos al dictador Obiang. No extraña en absoluto por lo tanto la actitud asumida por el ejecutivo español frente al reclamo de Aminatu Haidar hacia el monarca marroquí de que se cumpla la ley y se respeten los principios legales que le corresponden como ciudadana de ese país que es.

Llevamos ya unos años advirtiendo y avisando de la estrecha colaboración que de manera directa o indirecta José Luis Rodríguez Zapatero y su gobierno prestan a regímenes como el de Hugo Chávez y similares. Los hechos hablan por sí solos a estas alturas.

¿Será esta la “Alianza de Civilizaciones” de la que tanto nos ha hablado el presidente español?

No gracias.

Rafael Eduardo Martínez Narváez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s